Sin Titulo Primera Parte

Entro en el edificio acristalado como cada día, vestido con un traje como cada día, con el mismo maletín de siempre, las mismas dos personas en recepción, la guapa Ana, estilizada, rubia, de uñas pintadas a juego con el carmín rojo de sus labios, enchufada seguro por algún capullo de los  de arriba. La otra como no, era la simpática Cristina, ella era la que trabajaba de verdad, la que siempre tenia una sonrisa para cada persona que entraba, siempre dispuesta a echar una mano con lo que fuese. Las saludo al pasar la tarjeta para fichar, Ana le hizo un gesto con la mano y automáticamente volvió a mirarse las uñas mientras mascaba chicle, Cristina le sonrió y le deseo un buen día en la oficina. El se encamino hacia la derecha, hacia los ascensores, echo un vistazo de pasada a la cafetería donde algunos compañeros apuraban el primero de sus cafés y comentaban el derby del sábado. Le hubiera gustado pararse pero tenia que ponerse al día con los resultados del semestre anterior, tenia que presentarlos el miércoles ante sus jefes y era consciente de su retraso.

En la puerta del ascensor se encontró, con Vazquez, aquel hijo de puta que trataba a todo ser inferior como mierda, siempre bien peinado, sin arrugas en su traje de ¿cuanto? doscientos, trescientos, quinientos euros, quien coño sabe, en ese momento le echaba la bronca a su secretaria por alguna llamada que le había pasado, el muy cabrón la sujetaba del brazo, cuando el se acerco noto como el muy cerdo retiraba la mano de ella, pero continuo hablándole en tono duro.

- Buenos días señor Vazquez, buenos días señorita Perez, - saludo decidido a interrumpir la reprimenda.
- Buenos días Lasarte, ¿que tal lleva la presentación de resultados?. - contesto el.
- Buenos días- dijo ella mientras se apartaba de su jefe con presteza.

El, comenzo a hablarle a su jefe, sobre el trabajo que estaba realizando, mientras entraban en el ascensor. Vazquez pulso el botón de arriba, vigésimo primer piso, allí donde los cuatro jefes tenían sus despachos y se encontraba la sala de reuniones, el pulso el once, departamento de finanzas. El ascensor se puso en marcha, y Vazquez volvio a pulsar el numero once.

- Permitame que subamos primero, tenemos mucho que hacer, seguro que a usted no le importa subir y luego bajar, ¿verdad, Lasarte?- pregunto el mirándole fijamente.

El se trago la bilis, siempre hacia cosas como esa para demostrar su superioridad, se la ponía dura supuso el.

- Como no señor Vazquez  - dijo . "Así te atropelle un tren", pensó.

El ascensor ascendió veloz hacia el piso veintiuno, cuando vio pasar el numero once de largo, apretó el puño de la mano libre. Trato de no pensar en ello y concentrarse en el trabajo a realizar, no pudo, en un momento oyó la voz mecánica y metálica anunciar "Piso 21, tenga un buen día". ¿Quien coño había tenido la idea de instalar esa mierda de voces en los ascensores?, al principio podían resultar simpáticas incluso graciosas, luego tan solo resultaban molestas,muy molestas, lo mejor es que cambiaban de saludo según la hora del día, también decían "Pase buena tarde".

Se despidió del señor Vazquez y la pobre secretaria deseándoles un buen día, igual que la puta voz del ascensor y pulso el botón once, pensó en lo gracioso que seria asociar la voz a la persona que entrase en el ascensor, por la huella digital o algo, así a el le saludaría con un "Buenos días, Lasarte, pase usted buen día lamiéndole  el culo a tus jefes", a los de la limpieza algo así como "Bienvenido a un nuevo día de limpiar meados ajenos, pringado" y a Vazquez pensó seguro que le adularia "A sus pies excelentísimo señor Vazquez, le encuentro muy guapa esta mañana", sonrió pensando en su propio cinismo, pensó en Kristy, compañera suya en finanzas, una mujer de treinta y pocos , guapa, inteligente y con un culo que quitaba el hipo y las ganas de trabajar , sopeso como la saludaría el ascensor a ella cuando escucho la voz. "Piso once".

La puerta se abrió, el miro sorprendido como en vez de su oficina aparecía una pared con el numero once marcado.

- Mierda- dijo en alto.

Apretó el botón del bajo, nunca le había pasado eso en aquellos modernos ascensores pero si alguna vez en uno de sus veraneos en la costa de Malaga, normalmente se solucionaba. El ascensor comenzo a moverse hacia arriba. El miro los botones y observo que no había ningún botón luciendo. "He pulsado el bajo, joder, ¿si no hay nada brillando porque se mueve esta mierda?" pensó, comenzo a ponerse nervioso, pero decidió esperar a que aquello parase, cuando paso un minuto se preocupo, no podia tardar tanto en llagar arriba, por encima del veintiuno solo había otro piso mas. Pulso el botón de Stop el ascensor paro, pulso el piso veintiuno, allí el ascensor había parado bien", el ascensor descendió durante veinte segundos "¿Veinte? , que coño le pasa a esto, no es normal".

Las puertas se abrieron  y  volvió a encontrarse una pared, esta vez con el numero 57 escrito, retrocedió un paso para mirarlo bien.

- ¡Joder, pero que puta mierda es esta!- grito golpeando el panel de mandos.

La voz metálica volvió a sonar, esta vez era una voz masculina, y la frase termino en un risa siniestra.

¿ Esperabas otra cosa? - le dijo aquella voz........


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9 comentarios:

Ana Pepinillo dijo...

Pues anda que ... Ana, la peor :P

Esperaré a la segunda parte.
Besos.

JineteNocturno dijo...

Despues de mi grandisimo texto, te quedas con eso?....

No te digo na y te lo digo todo.

Encima que uso tu nombre....

Chica del espejo dijo...

¿Grandísimo texto? Sí te tiras flores, me tocará tirarte el jarrón.

A mi pesar, estoy ansiosa de leer la segunda parte. Me picuchea muchísimo.

Ana, eres una quejicosa. Muy guapa, pero quejicosa.


Por cierto, para aquellos que piensen qué es tétrico (qué un poquino lo es) que lea "Recordando", creo que les gustará.

Quiero la segunda parte...

JineteNocturno dijo...

La segunda parte esta a medias. Si puedo la sacare hoy, sino mañana.

Chica del espejo, tirame lo que quieras, ademas de escribir bien, esquivo con habilidad de zarihuella y me falta modestia.

Chica del espejo dijo...

Yo ya no te escribo comentarios...

Me jode estar bajo coacción de un abuelo con un poco palo.

(En lo de zarihuella, comparto tu opinión)

JineteNocturno dijo...

El abuelo solo ejerce de elemento motivador, para nada se trata de coaccion, que exageramos las cosas.

:D.

Chica del espejo dijo...

Será por ser extremeña y lindar con Andalucía.

Anónimo dijo...

¿Para cuando la 2ºparte?

JineteNocturno dijo...

Estoy en ello.