0 comentarios

Ira, bombo y caja.

¿De verdad pensabas poder jugar conmigo?
Primero zorrearme
y después llamarme amigo.
Siempre te miraste demasiado el ombligo
no tuviste en cuenta a los demás
y ahora los demás no quieren estar contigo.

Y así te ves, sola, sin nadie que te escuche,
se alejo de ti hasta el oso de peluche
has sembrado tanta mierda con tus manos
que a tu entierro solo irán gusanos


Y nunca he entendido que  es el amor
lo único que he tenido claro es que siempre te he querido
mas de lo nunca me llegare a querer yo
y dile tu a este puto enfermo
si eso es un error,
para que lo apunte en el cuaderno
y pueda evitarme un futuro dolor.

Que si , que todo lo anterior
es fruto del dolor y el rencor,
pero sino lo escribo,
me liare a puñetazos,
porque de las heridas recibidas,
siempre quedaran retazos,
y cicatrices que se me abren en días grises.











0 comentarios

De...Varios

De ladrillos y mascaras,
de miedos y silencios,
de recuerdos y mentiras,
de niebla y de frío,
de rencores e ira,
de relojes e huidas
de frases y lagrimas
de historias, de vidas.


-----------------------------------------------------

El reflejo del espejo rara vez mostraba lo que el quería ver. No entendía muy bien que era lo que le molestaba de aquello, si el hecho de no hiciese nada por cambiarlo o el hecho de no aceptarse tal y como era. Sin comprender aquella molestia se enfrentaba cada día al cristal y bien podía enfadarse y apartar la mirada, o aguantarla y tratar de ver mas allá. Otros días podía cerrar los ojos e imaginar que veía otras cosas, pero nunca se podía perdonar.

-----------------------------------------------------

Contemplo el reloj y constato que un día mas había pasado. Un día mas vivido, un día mas desperdiciado o quizás un día menos para que cambiase su suerte o uno mas que añadir a su mala racha. Y pensando en que había sido ese día se le fueron las horas.....



0 comentarios

Cortos Invernales

Desde el mismo lugar donde había contemplado el paso de los años, contemplo esta vez el discurrir de una bandada de pájaros. Pudo ver como volaban entremezclándose unos con otros. Los vio descender hasta posarse en la tierra en busca de alimento. Los oyó cantar alborozados mientras alborotaban sobre sus antiguos hermanos. Le pareció sentir las pequeñas ráfagas de aire que producían los aleteo de aquellos que mas cerca pasaban de el. Vio, oyó, pero no los sintió entre sus ramas. Aquellos pájaros no anidaban sobre arboles muertos.

_________________________________________________________

Se arrebujo en la falsa calidez de aquella mentira. La luna parecía brillar mas aquella noche, llenando con su pálida luz la habitación, demostrando que no se le podía ocultar nada . La observo unos instantes, tumbado en aquella cama que nunca seria suya, junto al cuerpo de esa mujer que no era ella. Luego se dio la vuelta para darle la espalda a las dos.

_________________________________________________________


Se levanto tambaleándose, tanto, que tuvo que apoyarse en la pared para poder llegar al baño, Se arrodilló ante el retrete y vomitó. Cuando las arcadas cesaron se arrastro hasta la bañera, abrió el grifo y sumergió la cabeza en el chorro de agua fría. Intento recordar algo de la noche pasada, pero no logro enlazar dos imágenes  con algo de sentido. El alcohol, la cocaína y dios sabe que mas habían hecho su trabajo. Apoyó la espalda contra la pared de la bañera mientras el agua le caía del pelo sobre el pecho desnudo. En ese momento se percato de que aun llevaba los pantalones puestos y no pudo evitar una carcajada.



0 comentarios

Ejercicios poeticos

Bienvenido a mi cárcel,
que la araña guarda
ella teje los barrotes,
donde se encierra mi alma.

Adelante entra,
contempla mi obra,
quizás ahora comprendas,
mis miedos y nauseas.

Escucha el susurro,
siente el frió,
ahora intenta juzgarme,
si encuentras palabras.

Y ahora sal,
cruza la puerta,
olvida lo que has visto,
y no lo menciones jamas.






0 comentarios

Haikus IV

No quiero estar donde no brille el sol
oculto por la niebla,
o bañado por sus lagrimas.

Se seco el arroyo,
con el se seco la vida,
y se llevo mi sonrisa.

Ser un árbol grande, de profundas raíces,
dar sombra y cobijo,
y mecerme con el viento.





0 comentarios

Inmersión

Cruzo un par de saludos con la mirada,con clientes habituales como el, mientras atravesaba el bar en busca de su rincón habitual, al fondo de la barra. La camarera lo miro y el pidió lo de siempre, gin tonic. Observo a la camarera preparar la bebida con destreza. En poco mas de un minuto tenia la copa en la mano y la sonrisa de la camarera ante sus ojos. Converso con ella un rato, sobre lo típico, ¿que tal estas?, ¿como va el negocio? y cosas así. Cuando se alejo para atender a otro cliente le miro culo enfundado en un vaquero ceñido. El se concentro en la copa, bebiendo a pequeños tragos mientras seguía el ritmo de la música con el pie y observaba  al resto de clientes, como cada noche de viernes. Parejas que hablaban, grupos de jóvenes emborrachándose y tratando de ligar con mayor o menor éxito, y algún que otro lobo solitario como el. Tras el tercer gin tonic noto que la mente se empezaba a nublar, a la vez que la opresión en el pecho desaparecía. Pidio un cuarto y un quinto, sabia que la gente lo miraba de vez en cuando, podia notar las miradas de lastima, las miradas que se le echan a un borracho solitario. Eso es lo que era pero no le gustaba que lo mirasen así, a esas miradas solía responder con gestos hoscos y miradas duras, incluso se había peleado alguna vez. Pidio una sexta y comenzó a caminar por el pub, tratando de moverse al ritmo de la música y consiguiendo un tambaleo de lo mas lamentable. Se acerco a varios grupos de muchachas a las que dirigió palabras inteligibles y de las que recibió alguna que otra contestación cortante. Se sumergió de lleno en su propia huida, cargada de patetismo y ginebra. Las copas fueron cayendo, la décima cayo de sus manos y fue invitado a salir del local por la camarera, esta vez no vio ni un rastro de sonrisa en su boca. El sol lo encontró tumbado en un frió banco de hierro. Logro levantarse y camino haciendo eses hasta su casa, notando como la opresión del pecho volvía a surgir.




2 comentarios

Volare....

Volar, los hombres no pueden volar, al menos no sin algún mecanismo que los ayude, no tenemos alas. Pero podemos volar con la imaginación, en nuestra mente nos crecen las alas, en nuestra mente no hay barreras, al menos ninguna que no nos hayamos impuesto.Con la imaginación podemos llegar a cualquier sitio, y hacer cualquier cosa. Podemos ser los héroes de cualquier cuento, por supuesto llevándonos la princesa con nosotros, y elegir a la princesa, que es lo mas importante, nadie querría llevarse una princesa que no le guste. En tu cuento puede que esa chica que ves alejarse cada mañana, se acerque a ti para quedarse. En tu sueño puedes sumergirte en el aroma de su pelo, besar sus labios, acariciar su piel. Quizás sea un triste consuelo, pero sin sueños no hay vida. El hombre necesita volar, necesita momentos de evasión, de huida de la realidad. Y sueños, donde no haya tristeza, ni derrota, donde no exista el miedo y los colores brillen con fuerza. Donde ella te ofrezca un regazo donde dormir y puedas mirarla cada noche, durmiendo en tu cama...