¿¿Quien soy??

Era una fría mañana de invierno, Juan se dirigía como siempre camino del trabajo, caminando esta vez por la Avenida la Paz, se había desviado de su ruta habitual porque tenía que recoger un paquete de su padre en la oficina de correos.

Se detuvo a contemplar una imagen a través de un un cristal, un hombre de pelo negro azabache y ojos rasgados sostenía entre las manos unas marionetas que movía de forma graciosa ante un corro de niños que emitían sonoras carcajadas, el sonrió para si ante la imagen, se encontraba delante de una guardería, salio de su ensimismamiento, recordó que llegaba tarde y apresuro el paso dirección a su puesto de trabajo.

Juan se dedicaba al sector de la publicidad para una gran

empresa multinacional, el día se desarrollo de forma agradable, ya que la semana pasada cerró una venta importante y el ambiente con los jefes era afable, pero hasta los mejores días pueden torcerse.

Salió tarde de la oficina ya que se quedo repasando unos informes, iba caminando por una calle poco recomendable cuando sin previo aviso se topo con un grupo de gente.

Había cinco hombres, su aspecto era peligroso, cabeza rapada, un polo negro de manga corta a pesar del frió con todos los botones abrochados, unos pantalones militares de camuflaje y unas botas altas de cuero con el bajo de los pantalones metidos en las botas. Neonazis de manual.

Dudo unos instantes, no podía darse la vuelta porque lo habían visto, y caminar hacia aquel grupo se le antojaba poco recomendable, al final siguió caminando.

El más alto y fuerte que parecía el líder se dirigió a

el cuando pasaba por su lado

;-Eh tu, ¿Donde crees que vas? - Juan evaluando la situación sintió miedo al principio pero su voz adquirió un deje de valor y les dijo

-Os creéis mas fascistas y mejores fascistas que nadie solo por asustar a la gente, yo soy cien veces mejor fascista que vosotros- les dijo. Juan en realidad no lo era pero gracias a sus conocimientos de historia pudo soltarles una charla sobre la extrema derecha que los dejó atónitos; El pronto lo tomo como uno de lo suyos , y lo dejo ir no sin antes decir-¡Arriba España!- Elevando el brazo derecho, haciendo el saludo fascista. Juan les devolvió aquel saludo, bien plantado con el brazo erguido.

Juan comenzó a alejarse aliviado, pensando de la que se había librado, cuando oyó un grito de dolor y se volvió, el grupo de nazis había comenzado a golpear a un chico, miro sorprendido al darse cuenta del que rostro lleno de sangre en el suelo era el de aquel chico que había visto en la guardería esta mañana el de pelo azabache y ojos rasgados, hasta ese momento no había reparado en que era sudamericano.

Una vez en casa Juan se había cambiado y se había acostado en la cama. en la oscuridad los pensamientos de lo ocurrido le asaltaban, no estaba acostumbrado a ver escenas violentas, de repente soltó una sonrisa ronca, al instante se sintió

sucio, era un cobarde por no haberlo ayudado, ni siquiera llamando al policía, y desde luego aquel chico no se lo merecía. Sentía repulsión por cada centímetro de su cuerpo.

“Igual no soy tan diferente a ellos” -pensó




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5 comentarios:

Ana Pepinillo dijo...

Me encanta el ritmillo que vas cogiendo... un beso gordo.

JineteNocturno dijo...

Este no es mio, es de un amigo, el Anonimo Escritor .

Chica del espejo dijo...

Nunca sabemos quién somos en realidad. Creemos tener unos ideales, que en situaciones límites nos limpiamos el culo con ellos.

Has hecho un buen fichaje, escribe muy bien.

Anónimo, aquí tienes una seguidora más.

Chica del espejo dijo...

Por cierto, "el nuevo" (será tu mote) también puede pasarse por mi blog y escribir una historia. Qué se lo piense.

http://lachicadlespejo.blogspot.com/

JineteNocturno dijo...

Eh, que este fichaje es mio.

Morruda.