Tengo un paquete en el buzón, literalmente incrustado dentro debido a su grosor. leo el remitente y se al momento lo que es. Me han devuelto el manuscrito que mande para ver si me lo publicaban. Lo saco del buzon a tirones
Fantasía 8. Ansia...
Ansia..deseo..deseo casi desesperado, desesperado incluso. Ganas de sexo, ganas de ti, ganas de tu boca, de tu piel, de tu cuerpo, de tu saliva, ganas de olerte, de oler a ti, de saborearte, de follar, de follarte, deseo intenso de fundirme..a ti..., deseo animal...
Ese deseo fue el que me hizo agarrarla apenas entro por la puerta, no hice caso de sus protestas, agarre su bolso y lo tire al suelo algo alejado de nosotros. Vuelve a intentar protestar pero la callo con un beso, mi lengua busca la suya, su lengua responde, cuando me separo de ella, casi sin aliento logro decir
- Te deseo...-
Salieron del metro cogidos de la mano, el, moreno, alto, apuesto, con barba de varios días, vestía americana, vaqueros y botas. Ella rubia, sexy, vestido negro , labios rojos. Caminaban despacio, charlando, el llevaba el peso de la conversación con una voz grave, ella hacia comentarios, sonreía, sus carcajadas podían oírse a metros de distancia, lo miraba con ojos brillantes. Se detuvieron ante un edificio alto.
-Es aquí- dijo el. Ella miro hacia arriba, el edificio se perdía en el cielo nocturno.
- ¿Aquí?- pregunto ella no muy convencida. El asintió.
- Si, el restaurante esta en el mirador, arriba del todo.- Ella volvió a mirar arriba. El abrió la puerta del edificio.
- Adelante señorita- hizo una reverencia.
- Payaso eres.- contesto ella pasando por la puerta.
- ¡Vaya culo!- exclamo el cuando ella pasaba por delante. Ella se giro y le miro simulando enfado.
- Esto..., que que guapa estas- se disculpo el. Ella se giro y camino hacia la recepción el la siguió y le tomo la mano, la miro y le guiño un ojo. Dieron sus nombres al recepcionista que les indico uno de los ascensores que subía directamente al restaurante. Entraron en el ascensor y el pulso el botón , las puertas se cerraron y al ascensor comenzó a ascender.
- Que mono el recepcionista ¿verdad?- le pregunto ella sonriendo.
- No es mi tipo- contesto el.
- El mio si - dijo ella riéndose.
- ¿Intentas ponerme celoso?- pregunto el.
- ¿Lo estas?- le pregunto ella a su vez.
- No...- respondió el, nada convincente. Ella comenzó a reírse.
- Lo estas, jajajaja, que tierno. .siguió ella.
- Encima te ríes..- protesto el. Ella se acerco a el y le beso en los labios, cuando ella fue a retirarse el se acerco puso las manos en su cintura y volvió a besarla, su lengua busco la lengua de ella. El ascensor siguió subiendo mientras ellos se besaban, un timbre anuncio que habían llegado, las puertas se abrieron y ellos seguirán besándose. Unos segundos después ella se aparto y miro la puerta abierta. Uno de los empleados del restaurante los miraba, ella se sonrojo, el la empujo hacia afuera sonriendo al empleado.
Uno de los camareros los llevo hasta su mesa, se sentaron el uno frente al otro y se pusieron a mirar los menús, eligieron unos aperitivos, como plato fuerte el pescado, ella carne, todo regado con un vino blanco. Charlaron mientras esperaban sus platos, el alargaba su mano para coger la de ella, de vez en cuando ambos se reían. Dieron cuenta de los entremeses y el camarero trajo el segundo plato, cuando se fue ella comento.
- El camarero tampoco esta mal- el la miro con los ojos en blanco.
-¿Te gustan todos?- pregunto el.
- Todos..todos no, pero si son guapos, ¿Que le hago yo?- contesto ella con una sonrisa. El la miro fijamente, cogio su copa y bebio.
- Voy a empezar yo a mirar a las demas. - dijo dándose la vuelta para mirar a las chicas del restaurante.
- Te capo. - amenazo ella.
- Vaya..luego yo soy celoso.- repuso el.
- Tu eres mio. - zanjo ella. - Y come algo que luego no me rindes- prosiguio ella.
- ¡Yo rindo siempre!- protesto el.
Ambos rieron y siguieron comiendo. Cuando terminaron, el camarero trajo la carta de postres. Ambos pidieron tarta de chocolate. Les trajeron dos enormes trozos de tarta. Comenzaron a comer, ella acerco un trozo de tarta a la boca de el.
-¿Esta buena eh?.- pregunto ella.
- Como tu. contesto el haciéndola sonreír.
- Eres un zalamero - respondió ella.
La observo atada sobre la cama, cada una de sus manos aferrada con pañuelo al cabecero de la cama, estirados, sus ojos cubiertos por un pañuelo negro. Esta completamente desnuda excepto por un colgante de plata que le regale hace unos días. Admiro durante un rato su cuerpo, noto su pequeño nerviosismo esperando que voy a hacer. Cojo una rosa de la mesilla, acerco mi cabeza a la suya, respiro muy cerca de su oído, soplo levemente y le muerdo el lóbulo con suavidad, a continuación acerco mi boca a la suya, noto su ansia porque la bese, pero no lo hago solo lamo despacio sus labios. Me retiro y comienzo a acariciar su cuerpo con la rosa, la deslizo por sus brazos, su cuello, su torso, sus pechos, las piernas, su sexo, muy despacio, analizando cada una de sus reacciones. Noto como se ha estremecido al notarla en su cuello, como sus pezones se han endurecido al notar el contacto y como ha suspirado al notarla sobre su sexo. La acerco a su nariz para que la huela y vuelvo a pasarla por aquellos sitios, muy despacio, notando como su respiración se acelera suavemente. Cuando termino me acerco a su boca y le doy un suave beso.
Me levanto y me acerco a su boca, noto el ansia de sus labios por juntarse con los míos, disfruto haciéndola esperar, luego la beso profundamente, mi lengua pelea con la suya, cada una buscando la boca del otro.
Luego me despego y bajo despacio por su pecho dándole pequeños besos, llego a su estomago y sigo descendiendo dando pequeños besos. cuando llego a su sexo me detengo, Doy otro trago a la botella, dejo que el agua se caliente algo en boca, y lo voy vertiendo despacio sobre su vagina, ella da un profundo suspiro mientras el agua cae por sus labios verticales. Cuando me quedo sin agua, doy un lento lameton a su vagina, recorriendola entera, Sigo lamiendo su sexo, su clítoris, pasando mi lengua por toda su superficie, mientras lo hago, meto mi dedo corazón en la botella , dejo que se enfrié, cuando lo saco lo introduzco en su vagina, La diferencia entre mi frió dedo y su caliente interior hace que gima, yo comienzo a mover mi dedo mientras mi lengua juega con su clítoris, noto que su excitación aumenta, meto otro dedo dentro suya, esta mojadisima, eso me excita y muevo aun mas rápido los dedos y la lengua, quiero escucharla correrse, lo necesito, me excita y me llena, sus gemidos inundas mis oídos, esos maravillosos sonidos que preceden a su orgasmo, me encanta provocarlos. ser la causa de su placer. Noto como el orgasmo le viene, ella se retuerce atada a la cama, yo sigo moviendo los dedos, disfrutando tanto como ella de su corrida. Cuando termina, saco los dedos despacio, los acerco a su boca, meto uno para que lo chupe mientras, yo chupo el otro me acerco a su boca la beso, y luego le susurro.
- Solo hemos empezado.- luego le muerdo el lóbulo..

Los cuatro jugábamos a las cartas, apretujados en un pequeño refugio excavado en el talud de una trinchera excavada en aquella porción de Francia que les arrebatamos en 1914. Era lo que hacíamos la mayoría del tiempo que teníamos libre, es decir cuando no estábamos de guardia o haciendo trabajos de mantenimiento de las trinchera o alguna patrulla ocasional. En cualquier caso quellos dias eran tranquilos, siempre había algunos disparos de artillería aislados y los centinelas intercambiaban





